Más de cinco años enseñando a hablar en público y nadie me ha pedido que le enseñe a escuchar en público


Un discípulo le dice a un Maestro de conversación:
—Venerado instructor, ¿puede usted enseñarme a hablar bien?
—Sí, te voy a enseñar. Siéntate y escucha….
El discípulo se sienta frente al Maestro. Pasa el tiempo. El anciano no habla. El discípulo, que esperaba oír sabias palabras, se impacienta.
—Maestro, lo estoy esperando. Quiero aprender a conversar y usted no me dice nada.
—Precisamente te estoy enseñando a escuchar en silencio, que es la esencia de conversar.

Alejandro Jodorowsky, Cabaret Místico
Las personas necesitamos ser escuchadas para sentirnos valoradas
Durante las conversaciones, reuniones y presentaciones rara vez escuchamos al otro. ¿Cómo vamos a escuchar si nuestra mente trabaja a 100.000 rpm buscando la siguiente réplica o elaborando el próximo contraargumento? No estamos escuchando. Estamos esperando cortésmente nuestro turno.

Escuchar no es callar mientras el otro habla
Escuchar implica poner toda nuestra atención en sus palabras, en sus emociones, en su cuerpo. ¿Qué está diciendo? ¿Qué está sintiendo? ¿Cómo reacciona su cuerpo?
Escuchar con esa intensidad exige esfuerzo. Para escuchar empáticamente debes primero aquietar tu mente y tu cuerpo para dirigir toda tu atención hacia tu interlocutor. Si no escuchas con todo tu cuerpo no oirás todo lo que el otro tiene que decir.

[...]
>>> Ver artículo original completo en: www.elartedepresentar.com 
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...